Un producto sostenible es aquel que crea valor económico, social y medioambiental, al contribuir en el bienestar de su entorno. El diseño sostenible considera los impactos ambientales de los productos de diseño –empaques, folletos, papelería, promocionales, mobiliario, objetos, uniformes, etc.– a lo largo de su ciclo de vida: materiales, procesos de transformación, fabricación, transporte, uso y post-consumo. Compartimos con vosotros algunas preguntas para la reflexión…

  • ¿Necesitamos el producto? ¿Podemos prescindir de él?
  • ¿El proyecto está diseñado para minimizar desperdicios?
  • ¿Puede ser más pequeño, ligero o producido con menos materiales?
  • ¿Está diseñado para ser duradero o multifuncional?
  • ¿Se han usado recursos renovables durante su desarrollo y producción? ¿qué porcentaje?
  • ¿La reutilización está presente o se propone?
  • ¿El producto y su contenedor son rellenables, reciclables o reparables?
  • ¿Está fabricado con materiales reciclados o post-consumo? ¿en qué porcentaje?
  • ¿Se dispone de materiales menos tóxicos? ¿Puede producirse con materiales menos tóxicos?
  • ¿Existe una empresa social y medioambientalmente responsable que lo diseñe / fabrique?
  • ¿Está desarrollado localmente? ¿Hay que transportarlo?